miércoles, 15 de junio de 2011

Ronda de noche

Regimiento monstruoso está bien, muy bien. La serie del Mundodisco remontaba el vuelo tras unos pocos volúmenes que, no es que no estuvieran bien, sino que no llegaban al grado de excelencia acostumbrado.

Entonces llegó Ronda de noche...

... para dejar claras sus intenciones desde la misma portada: un remedo de la famosa obra pictórica de Rembrandt, que podemos ver en la contraportada (y comparar). Es, sin duda, una de las mejores portadas que he visto del Mundodisco.

La verdad es que Ronda de noche vuelve a algunos de los personajes más carismáticos: Fred Colon, Nobby Nobbs y ¡Sam Vimes! Una fórmula de éxito, al menos conmigo. Y si la historia engancha, mejor que mejor: Sir Samuel se ve enredado en una persecución a un asesino despreciable, el infame Caracter. La persecución los lleva a los tejados de la Universidad Invisible y una tormenta desata una fuga de magia que los lleva unos cuantos años hacia atrás...

Sam Vimes es entonces protagonista de la Historia de Ankh-Morpork por dos veces, pues se enrola en la Guardia Nocturna en la misma Casa de la Guardia en la que empezó su carrera de joven. Tendrá entonces que cuidar de sí mismo, al tiempo que busca a Caracter y trata de volver a casa (a su Tiempo). Su "tapadera" es John Kleen, al que recuerda de sus tiempos de recluta como su maestro en las maneras de convertirse en un policía.

Con sus conocimientos de la Historia local, trata de manipular los hechos en su beneficio, pero pronto se da cuenta de que lo que está viviendo difiere de lo que había vivido. Diferencias pequeñas, pero palpables, de las que desconoce las consecuencias...

Somos testigos del inicio de la carrera de Vetinari, mucho antes de ser Patricio, dando muestras de su inteligencia ya desde joven... Su ambición y su pesonalidad, forjada en frío acero.

Y somos testigos de una revolución peculiar, como todo lo que ocurre en Ankh-Morpork. Ahí es donde Pratchett nos trufa la historia y los chistes con su personal filosofía, donde nos hace reflexionar. Pratchett ha conseguido que lo que en sus inicios era una parodia de la fantasía épica clásica se haya convertido en una serie que toca grandes temas de nuestro tiempo desde un punto de vista alegre y optimista, no reñido con la denuncia social: capitalismo, racismo, ecología, nacionalismo o militarismo. De todo hemos visto, y de todo hemos discutido. Es más, nos hemos reído a la vez. Pero si releemos alguno de los primeros volúmenes, nos daremos cuenta de las diferencias. La serie del Mundodisco se ha hecho... adulta.

No sé, siento una gran debilidad por las historias de la Guardia (aunque el capitán Zanahoria Fundidordehierroson y su adorable ingenuidad no sean más que secundarios de lujo, como el sargento Detritus o la cabo Jovial Culopequeño). Pero aún así, Ronda de noche confirma que el Mundodisco goza de buena salud.

Desde lo alto de mi tribuna, escribo la nota en una cartulina y la muestro al público: un nueve.


No hay comentarios:

Publicar un comentario